Hoy es un día particularmente invernal, Febrero ha venido con frío y días nublados. Este panorama climático me trae recuerdos de lugares donde el sol luce en contadas ocasiones. Este es el caso de Londres, una ciudad especial donde resulta muy fácil transportarse en el tiempo. Allí podemos encontrar a  Berry Bros & Rudd, la enoteca y tienda de destilados más antigua de Inglaterra, situada en la mítica calle de St. James. El aspecto de la tienda, como muy bien lo describe Federico Oldenburg en su post titulado “Quien cata para su majestad”

no hay artificios ni concesiones al diseño, sino un par de viejos mostradores, suelos de tablones desgastados y estanterías repletas de botellas y antiguos recuerdos”.

Sin duda alguna,  un lugar donde los amantes del vino lo pueden considerar como su ”templo”.

Vino de todas las procedencias, de todos los rincones del mundo, un museo enológico donde algunas piezas pueden alcanzar un valor considerable. Pero la genialidad de este lugar, es la posibilidad de poder adquirir vinos de calidades superiores a buenos precios.

Recorrer estantería por estantería con la mirada, es perderte entre diseños de etiquetas, formas y tamaños de botellas y un sinfín de singularidades en torno a ellas.

Si además mientras vas avanzando sin  perder detalle y un tablón del suelo desprende un ¡ckrack! mejor que mejor…sientes que realmente estás en un lugar histórico rodeado de historia.

Su gerente Mr.Simon Berry es también el responsable de lo que se bebe en el palacio de Buckingham. El, selecciona los vinos y destilados destinados a la familia Real.

para Palacio busco la bebida de mayor calidad  al mejor precio ”afirma el Sr. Berry.

Así que, será cuestión de enviarle una muestrecita de alguno de nuestros vinos y esperar…quien sabe, si llegan a Palacio y en la mesa de la Reina Isabel, se sirve nuestro vino Cucos de la Alberquilla, aunque pensándolo mejor nuestro joven Paco Pacheco Cosecha que es 100% Monastrell y sabe a nuestra tierra, que al final es de lo que trata…que disfruten de los aromas y sabores mediterráneos, intensos y afrutados que nos da Jumilla y su Vino Monastrell.

Estoy convencida, que igual que nosotros, nos trasladamos en el tiempo, en su maravilloso país. Ellos con nuestros vinos, pueden sentir mucho más de cerca nuestro sol.