Comprar en Navidad puede ser una tarea difícil o fácil , según para quien. Para algunos resulta de  lo más relajante, entretenido y agradable, pero para otros puede resultar un pequeño sacrificio que toca en esta época del año y que más que relajar estresa, sobre todo el bolsillo, más en los tiempos que corren.

Pero bueno, La Navidad es así y necesitamos que lleguen estas fechas, y acercarnos un poquito más a aquello de lo que nos hemos podido alejar el resto del año.

Muchas veces no es el contenido en lo que piensas cuando sabes que te espera un regalo, sino en ese paquete de indiferente tamaño, tan bien envuelto cuyo destinatario eres tu solo tú y nadie más que tú.

Esta es la razón por la que hoy, desde nuestro Blog, queremos transmitirte un mensaje muy particular, cuando recibas ese regalo, pienses en ti y en cuanto te lo mereces y sobre todo, que detrás hay un único momento y ese eres tú.

Dentro de un paquete, puedes encontrar infinidad de cosas o no encontrar nada y si esto ocurre, quédate con el envoltorio porque seguro que lo que va dentro no se puede palpar con las manos pero si se puede sentir. Regala momentos que también son importantes!

Y bueno, que te voy a decir de  momentos, que si los compartes en torno a una mesa, con buena compañía y con vino que tú elijas, encuentras al 100% tu verdadero momento.

Y eso si, no me digas ¡ufff vino!, yo no entiendo de vinos! porque eso ya no vale. De vino no hay que entender, hay que encontrar sabores y aromas que te hacen sentir bien. Tu elección es la que vale.  Para eso, hay que acercarse, saborearlo y compartirlo.

Así que regálate, ahora porque es Navidad y luego porque ya no lo es, el autentico placer de disfrutar de buena gente con vino y si tienes alguna de esas botellas meses y meses, años y años, ya es hora de abrirla que el vino donde mejor se guarda es en la memoria.

Felices momentos!